ACERCA DE UNA VALIENTE NUEVA RADIO

Un poco de contexto para invitar a un nuevo público a conocer lo que sea que estuvimos haciendo hace unos años atrás:

Para ser exactos durante el mes de Julio del año 2000 inició el proyecto de la emisora de radio online UVNRadio (conocida para aquel entonces como: A Brave New Radio, tomando consejos de un amigo y un título prestado de aquella visionaria historia de A. Huxley). Sin la existencia de lo que hoy conocemos como El Triángulo de las Bermudas de las redes sociales pero utilizando varios recursos disponibles, ABNR operaba bajo un sencillo diseño proporcionado por Geocities publicando entrevistas, artículos y reseñas sobre la música que difícilmente tendría cabida dentro del espectro de FM caraqueño, acompañado por una transmisión en vivo cada domingo en la noche a través de Live365.com. ¿El motivo?, pues en esta vida hay cosas que hay que hacer. Como una cuota extra de motivación le añadiríamos la progresiva y posterior ausencia de espacios que durante la década de los ‘90 ocuparon en Caracas lo que significó una buena parte de nuestra formación musical para quienes permanecimos con un ojo abierto, otro cerrado, y por supuesto el pabellón auditivo enteramente frente a la radio como medio casi exclusivo de información, absorbiendo una jugosa programación tanto en rotación diaria como en programas especializados.

Fenómeno que comenzaría desvanciéndose con los nuevos intereses de la humanidad y los cambios climáticos de los años venideros. Entre el 2000 y el 2004 ABNR planteaba una amplia cobertura de géneros musicales opuestos entre sí, una revisión a las disqueras independientes de relevancia e inclusive la difusión de múltiples artistas procedentes del interior del país y la capital, al mismo tiempo expandiendo la noción de la radiodifusión musical fuera del world wide web a través de la creación del colectivo de “La Coalición A Brave New Radio” bajo la promoción en vivo de agrupaciones como: Beachehese, Todosantos, Retrovertigo, Jimmy Flamante, Perroroboto, Die Ursache y Basura Digital entre otros, a través de varios festivales itinerantes, conciertos, fiestas, la invitación de artistas internacionales (Kid606 y Carlos Giffoni), e inclusive la edición de un conocido y autogestionado CD recopilatorio que impulsó todo a proporciones imprevistas. Un par de décadas más tarde con una cuota de experiencia extra, con el respaldo del infinito equipo de Bestialo Culapsus: Artefactos y Esparcimiento y con una sensación global de familiarización hacia el formato del audio en streaming vía intenet, el panorama parece estar dado para abordar el barco una vez más, basándonos de nuevo en lo que nos motivó en aquel entonces: el ¿por qué no?, y al mismo tiempo reafirmarnos una necesidad constante y difícil de abandonar por difundir un infinito cosmos de música desconocida